3:00am

Toma la elocuencia y tuércele el cuello

Minificción

Anoche, el perro nos despertó con sus ladridos. Me levanté del sillón y salí al camino. Estaba ladrándole a la luna, que se erguía con la sorda parsimonia de los astros entre unos pinos ramudos e insolentes. Entonces dije: ¡guau!.

Ladridos, Pablo Gonz

  1. enlamadrugada ha publicado esto
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